Guía completa

El servicio donde la prisa no tiene sitio

La restauración de un clásico funciona con otro ritmo que el resto del taller: no se trata de entregar rápido, sino de hacer bien cada fase, mantener la originalidad hasta donde tenga sentido y documentar el proceso para el historial del coche. Los motivos por los que llega un cliente varían mucho: algunos traen modelos que se revalorizan con los años, otros el coche heredado del padre o el primer coche que tuvieron. En ambos casos, la filosofía de trabajo es la misma — meticulosidad, documentación y fiabilidad si el coche va a rodar de verdad.

Tres niveles de intervención

La restauración estética parcial, entre 1.500 y 4.000 €, se centra en áreas concretas: eliminar óxido en paragolpes, pasos de rueda o suelo del habitáculo, pintar las piezas afectadas o el coche completo, recuperar cromados visibles y sustituir gomas exteriores.

La restauración mecánica y estética, entre 4.000 y 10.000 €, añade a lo anterior el cambio de aceites y filtros, la sustitución de gomas —correas, latiguillos, tubos—, la revisión del sistema eléctrico y la comprobación de frenos y dirección. El coche queda listo para un uso ocasional con garantías.

La restauración integral tipo “concours”, desde 8.000 hasta más de 25.000 €, deja el coche como recién salido de fábrica: desmontaje total, cada componente restaurado o sustituido, búsqueda de piezas originales o NOS, pintura con el código exacto de época, interior con tejidos correctos y documentación completa. Pensada para concursos de elegancia y exposiciones, no para uso diario.

El obstáculo real: encontrar piezas

La disponibilidad de recambios es lo que más condiciona el calendario. Algunos modelos tienen un mercado activo de repuestos y otros son mucho más difíciles — encontrar una manilla original de un modelo europeo de los años 60 puede llevar meses. Colaboramos con proveedores especializados en clásicos europeos, y cuando no hay pieza original consideramos stock antiguo nuevo (NOS), reproducciones de calidad certificadas, piezas de despiece en buen estado, o adaptación desde un modelo similar de la misma marca. Cada decisión se comenta con el cliente antes de ejecutarla.

Originalidad o uso real: hay que decidir

Es la conversación que siempre tenemos antes de empezar. Para concursos o valor de coleccionista, máxima originalidad: mecánica sin tocar aunque sea menos fiable, pintura con el código exacto, tapicería de época. Para uso real, un cierto compromiso — filtros más eficientes, gomas modernas equivalentes, y a veces conversión para combustible sin plomo si el motor lo pide. El coche conserva su esencia pero gana fiabilidad para salir con él de verdad, no solo para exponerlo.

Documentar todo el proceso

Llevamos un registro fotográfico exhaustivo, antes, durante y después de cada fase. Sirve como historial del coche si algún día se decide vender, como referencia para futuras intervenciones, y también como forma de que el cliente vea el progreso real, no solo el resultado final.