Guía completa

Valencia pone a prueba el aire del coche

Aquí el aire acondicionado no es un lujo de agosto: se usa desde la primavera hasta bien entrado el otoño, y la humedad del ambiente obliga al sistema a trabajar también para secar el aire. Por eso los fallos se destapan en las primeras semanas de calor, cuando el coche ha pasado el invierno con el compresor casi parado y las juntas resecas.

Las averías más frecuentes

Lo que más vemos son fugas lentas: una junta tórica que se ha endurecido, una válvula de servicio que pierde o un condensador picado por las piedras de la carretera. El condensador va delante del radiador y en coches que viven cerca del mar también sufre la corrosión del salitre. Después vienen los fallos eléctricos: presostato, relé del compresor o ventilador del radiador.

El olor

La humedad que el sistema saca del aire se condensa en el evaporador, escondido detrás del salpicadero. Si el coche se apaga con el aire a tope y no se ventila, ese rincón húmedo es perfecto para los hongos. Un truco de mecánico: unos minutos antes de llegar a destino, apaga el compresor y deja solo el ventilador; el evaporador se seca y huele mucho menos.

Si es el compresor

Un compresor que hace ruido o no conecta puede tener reparación en el embrague o necesitar sustitución. En ese caso conviene limpiar el circuito y cambiar el filtro deshidratador para no contaminar la pieza nueva.

Para pedir cita, llama o escribe por WhatsApp al 641161771‬.