Guía completa
Por qué cuesta encontrarlas
Un coche actual tiene kilómetros de cable y decenas de módulos que se comunican entre sí. Un conector con un poco de óxido puede hacer que una centralita lejana muestre un error que no tiene nada que ver con él. Por eso cambiar piezas «a ver si es eso» sale caro y rara vez funciona.
Humedad y salitre
En Valencia la humedad ambiental es alta buena parte del año y, cerca de la costa, el aire lleva sal. Con el tiempo los conectores de los bajos, de los pilotos traseros y de las puertas se oxidan. Las tormentas fuertes de otoño también dejan su huella: agua que entra por un desagüe de techo atascado y acaba en módulos bajo los asientos o la alfombrilla.
Puertas y portón
Los cables que pasan de la carrocería a las puertas o al portón trasero se doblan cada vez que se abren. Con los años se parten por dentro de la funda y aparecen fallos en elevalunas, cierres o altavoces que van y vienen. La reparación consiste en abrir el fuelle, localizar el hilo roto y empalmarlo bien.
Accesorios instalados
Alarmas, cámaras, cargadores y equipos de sonido conectados de cualquier manera están detrás de muchas descargas de batería y cortocircuitos. Si tu coche lleva algo añadido, dínoslo: es de lo primero que revisaremos.