Guía completa

Calles estrechas y plazas justas

En barrios como Ciutat Vella o Russafa, aparcar en cordón entre dos coches a pocos centímetros es lo normal, y en muchos garajes antiguos de Valencia las columnas quedan justo donde no las ves. Ahí es donde un sensor que falla se convierte en un roce en el paragolpes. Por eso merece la pena repararlo pronto y no acostumbrarse a maniobrar sin él.

Por qué fallan

El sensor ultrasónico es una pequeña membrana que vibra y escucha el eco. Si le entra agua, si el conector se oxida o si un golpe lo desplaza, deja de medir bien. La humedad ambiental cerca del mar y el lavado a presión dirigido al paragolpes son dos causas que vemos a menudo. Otras veces el sensor está perfecto y lo que falla es el cable que lo une con el módulo, pellizcado tras desmontar el paragolpes.

La cámara trasera

Funciona con otra tecnología, pero los fallos se parecen: imagen negra, borrosa o líneas guía desplazadas. Puede ser la lente, el cable que pasa por el portón o la configuración de la pantalla. Antes de cambiar la cámara comprobamos que llega alimentación y señal. La reparación queda cubierta por la garantía legal vigente en España.