Guía completa
Un motor de gasolina con un sistema añadido
Un coche con GLP o GNC no es un motor distinto: es un motor de gasolina convencional al que se le ha añadido un kit que permite alimentarlo también con gas. Eso significa dos cosas de mantenimiento en paralelo: todo lo que ya requiere el motor de gasolina (aceite, bujías, filtros) sigue igual, y además hay que atender el sistema de gas de forma independiente, con su propio calendario.
Los componentes propios del kit
- Depósito de gas, con su válvula multiválvula y revisión de estanqueidad periódica obligatoria por normativa.
- Válvula reductora, que convierte el gas líquido o comprimido a la presión de trabajo del motor, usando el líquido refrigerante del motor para evitar que se congele en el proceso.
- Filtro de gas, en fase líquida o gaseosa según el sistema, que se satura con el tiempo y necesita sustitución por kilometraje.
- Inyectores de gas, independientes de los de gasolina, que pueden obstruirse parcialmente y dar tirones específicamente al circular en modo gas.
Diagnóstico específico
Cuando un coche con kit da síntomas que solo aparecen en un combustible y desaparecen al cambiar al otro, el problema está casi con seguridad en la parte que falla, no en el motor en general. Comprobamos con la centralita propia del kit, que suele dar sus propios avisos independientes del testigo de motor genérico, y con datos en vivo del sistema de inyección de gas.
Marcas de kit habituales
Trabajamos con las instalaciones más extendidas en el parque de coches actual: BRC, Landi Renzo, Lovato y OMVL. Cada fabricante tiene su propio software de diagnosis y sus propias piezas de recambio, así que identificar la marca instalada es el primer paso antes de pedir cualquier componente.
Por qué conviene revisar los dos sistemas juntos
Si el coche entra por mantenimiento general, aprovechamos para revisar también el sistema de gas en la misma visita: comprobamos estanqueidad, estado del filtro y funcionamiento de la conmutación automática entre gasolina y gas. Es más eficiente que separar las dos revisiones en visitas distintas, y evita que el sistema de gas quede sin atención mientras se cuida solo la parte de gasolina.
La etiqueta ECO no se mantiene sola
La etiqueta ambiental se concede por tener la instalación homologada y en regla, pero un sistema descuidado puede acabar funcionando solo con gasolina sin que el conductor lo note en el día a día, perdiendo la ventaja de coste por kilómetro que motivó instalar el kit en primer lugar.