Guía completa
El verano valenciano la pone a prueba
Con el aire acondicionado funcionando casi a diario desde mayo hasta bien entrado octubre, el compresor exige más a la correa que en zonas frescas. A eso se suma el calor del vano motor en un atasco. Por eso en Valencia vemos correas que, sin muchos kilómetros, ya tienen los nervios cuarteados. Y en las mañanas húmedas de invierno es cuando más se oye el chirrido típico al arrancar.
No confundir con la distribución
La correa de distribución va tapada y sincroniza el motor; si se rompe puede haber daños internos graves. La auxiliar va a la vista y mueve los accesorios. Su rotura no suele dañar el motor por sí sola, pero si arrastra la bomba de agua, seguir circulando hace que se caliente en poco tiempo. En ese caso, para el coche.
Qué miramos además de la correa
En Taller Mecánico Valencia revisamos la alineación de las poleas y el estado del amortiguador del tensor. También la polea del cigüeñal, que en algunos motores lleva una goma interior que se separa con los años. Si algo de eso falla, una correa nueva no resuelve el problema.