Guía completa
El atasco también desgasta la caja
En Valencia buena parte de los kilómetros se hacen entre semáforos y en las horas punta de la V-30, la ronda que bordea la ciudad junto al nuevo cauce del Turia. Ese avance a trompicones obliga al automático a cambiar sin parar y calienta el aceite, sobre todo en julio y agosto. En las manuales, el que sufre es el embrague, pero la caja nota los cambios bruscos de primera a segunda una y otra vez.
Tres tipos de caja, tres cuidados
Manual: la más sencilla. Lleva poco aceite y suele dar guerra por sincronizadores, rodamientos o retenes. Automática de convertidor: muy dependiente del estado del aceite; cuando se degrada aparecen los tirones. Doble embrague: tiene una parte electrónica (mecatrónica) y embragues propios que hay que adaptar con el equipo de diagnosis después de ciertos trabajos.
Lo que no hacemos
No cambiamos una caja entera sin haber descartado antes lo sencillo: nivel, aceite, soportes, embrague o un sensor que manda una señal falsa. En Taller Mecánico Valencia preferimos que veas el aceite que ha salido y entiendas por qué proponemos una cosa u otra. Si tu caso necesita un especialista en reconstrucción, también te lo diremos.